Fotos de relojes rolex

Закрыть ... [X]

Guillermo de Ockham

La navaja de Ockham (a veces escrito Occam u Ockam), principio de economía o principio de parsimonia (lex parsimoniae), es un metodológico y filosófico atribuido al fraile franciscano, filósofo y lógico (-), según el cual: En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable. Esto implica que, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.​

En ciencia, este principio se utiliza como una regla general para guiar a los científicos en el desarrollo de modelos teóricos, más que como un árbitro entre los modelos publicados. En el método científico, la navaja de Ockham no se considera un principio irrefutable, y ciertamente no es un resultado científico. «La explicación más simple y suficiente es la más probable, mas no necesariamente la verdadera», según el principio de Ockham. En ciertas ocasiones, la opción compleja puede ser la correcta. Su sentido es que en condiciones idénticas, sean preferidas las teorías más simples. Otra cuestión diferente serán las evidencias que apoyen la teoría. Así pues, de acuerdo con este principio, una teoría más simple pero de menor evidencia no debería ser preferida a una teoría más compleja pero con mayor prueba.

Qué ha de tenerse en cuenta para medir la simplicidad, sin embargo, es una cuestión ambigua.​ Quizás la propuesta más conocida sea la que sugirió el mismo Ockham: cuando dos teorías tienen las mismas consecuencias, debe preferirse la teoría que postule la menor cantidad de (tipos de).​ Otra manera de medir la simplicidad, sin embargo, podría ser por el número de de la teoría.​

La navaja de Ockham se aplica a casos prácticos y específicos, englobándose dentro de los principios fundamentales de la filosofía de la que opera sobre conceptos individualizados y casos empíricos.

Índice

El principio[]

El principio es atribuido al fraile franciscano inglés del siglo XIV y es fundamental para el metodológico. Este principio ya formaba parte de la filosofía medieval aunque fue Ockham quien lo utilizó de forma filosófica. Sin embargo, no solamente es un principio metodológico sino que, además, tiene características y.

Pluralitas non est ponenda sine necessitate (La pluralidad no se debe postular sin necesidad).

En su forma más simple, el principio de Ockham indica que las explicaciones nunca deben multiplicar las causas sin necesidad.

Cuando dos o más explicaciones se ofrecen para un fenómeno, la explicación completa más simple es preferible; es decir, no deben multiplicarse las entidades sin necesidad.

Esta regla ha tenido una importancia capital en el desarrollo posterior de la.

Origen del término[]

La denominación de navaja de Ockham apareció en el siglo XVI, y con ella se expresaba que mediante ese principio, Ockham «afeitaba como una navaja las barbas de », ya que de su aplicación se obtenía una notable simplicidad ontológica, por contraposición a la filosofía platónica que «llenaba» su ontología de entidades (además de los entes físicos, Platón admitía los entes matemáticos y las ideas). Desde una perspectiva ontológica, pues, la aplicación de este principio permitió a Ockham eliminar muchas entidades, a las que declaró innecesarias. De esta manera se enfrentó a muchas tesis sustentadas por la y, en especial, rechazó la existencia de las especies sensibles o inteligibles como intermediarias en el proceso del conocimiento, y rechazó también el, al que calificó de especulación vacía e innecesaria.

El principio en las distintas disciplinas[]

En economía[]

relojes

En, el argumento de la navaja de Ockham se utiliza en la teoría del. Al no ser necesaria la utilidad cardinal, sino solo la ordinal para explicar su comportamiento, se escoge esta última, por ser la explicación más sencilla de las dos.

En lingüística[]

En, el argumento de la navaja de Ockham fue utilizado para revisar la adecuación explicativa (problema de adquisición del lenguaje) del modelo de Aspectos de una teoría de la sintaxis de la gramática generativa de. Siguiendo su postulado, la teoría pasó de sostener la adquisición del lenguaje por medio de un gran número de reglas complejas a explicarlo por la existencia de unos pocos principios parametrizables (, ).

En teología[]

En, Guillermo afirmó que no es necesario postular más entes de los necesarios: «[...] en teología, no postular más que aquellos que exija el dogma; en filosofía (metafísica), aquellos que la razón necesite».

En biología[]

Algunos sostienen que la navaja de Ockham puede ser usada para defender la hipótesis del creacionismo frente a la. Después de todo, suponer que un lo haya creado todo es aparentemente más simple que la teoría de la evolución.

Sin embargo, defensores de la teoría de la evolución de Darwin afirman que el sencillo algoritmo evolutivo —la — se basta por sí solo para explicar la evolución sin necesidad de multiplicar las causas, argumentan que la navaja de Ockham sirve para hacer innecesarios los llamados «ganchos celestiales», es decir, las explicaciones extranaturales de los fenómenos naturales. De este modo, rechazan situar a la entidad más compleja de todas (un Dios omnipotente) en el origen de toda vida en el universo (o en el origen del propio universo); al contrario, se busca el principio más simple capaz de generar complejidad, que aunque en un primer momento siguiendo el criterio de Ockham es el que deberíamos preferir para explicar el fenómeno, no por ello inmediatamente comprueba su mayor probabilidad ni su veracidad;​ tal como se describe en el apartado: Controversia en la parsimonia de la navaja de Ockham.

El zoólogo británico plantea por ejemplo que si el universo fue creado por un Dios, el origen de dicho Dios debería asimismo ser explicado. Siendo que una entidad capaz de crear un universo como el nuestro debe ser "infinitamente más compleja que el propio universo", por tanto explicar su origen será infinitamente más complejo que explicar el origen del universo sin su intervención, violándose de este modo el principio de Parsimonia, al suplantar una incógnita (origen del universo) por otra incógnita de una complejidad infinitamente mayor (origen de Dios), aunque claro esta que dicha incógnita solo puede correrse válidamente en un campo meramente materialista e implicaría colocarla en una serie de restricciones, lo cual la vuelve contradictoria desde su base.

En estadística[]

El principio de parsimonia tiene aplicaciones de importancia en el análisis exploratorio de modelos de múltiple. De un conjunto de variables explicativas que forman parte del modelo a estudiar, debe seleccionarse la combinación más reducida y simple posible, teniendo en cuenta la varianza residual, la capacidad de predicción y la.

En música[]

Una de las aportaciones musicológicas del libro On Musical Self-Similarity (2011) de, es el desarrollo de una teoría que opera en el sentido, no de una navaja, sino de una Anti-navaja de Ockham (véase este concepto más abajo). El resumen de esta formulación aparece del siguiente modo, donde la necesidad lógica tiene más bien un sentido de coordinación: «La contradicción entre economía y repetición en música es aparente: la música repite lo que es necesario repetir, a fin de crear tensión adecuada entre preferencia y gramática, como coordinación del proceso musical» (On Musical Self-Similarity, 2011:477).

En medicina[]

Se trata de un procedimiento, que podría denominarse «heurística de la simplicidad», que señala que los médicos deben utilizar la manera más sencilla posible de explicar en forma correcta los síntomas o signos del paciente y lograr así un razonamiento clínico bajo las bases de la heurística (Harrison's Principles of Internal Medicine).​

Controversia sobre la parsimonia de la navaja[]

La navaja de Ockham no implica la negación de la existencia de ningún tipo de entidad, ni siquiera es una recomendación de que la teoría más simple sea la más válida.​ Su sentido es que a igualdad de condiciones, sean preferidas las teorías más simples. Otra cuestión diferente serán las evidencias que apoyen la teoría.​ Así pues, de acuerdo con este principio, una teoría más simple pero menos correcta no debería ser preferida a una teoría más compleja pero más correcta.

Sin embargo, para el filósofo Paul Newall, el punto principal que hace que la navaja de Ockham sea de poca ayuda, si no explícitamente entorpecedora y dañina, es que las consecuencias de añadir entidades adicionales son imposibles de establecer. Puesto que la ciencia nunca finaliza, siempre estamos en la posición «antes» y nunca llegamos a la posición «después», que según era el único momento en el que se podría introducir la navaja de Ockham,​ lo cual, obviamente, ya no es de ninguna ayuda para juzgar de antemano una teoría.

Porque, ¿qué nos hace pensar que el es simple y ordenado, en lugar de y? ¿Y si el y la misma tuvieran una estructura?​​​​​​

Preferir una teoría que explique los datos en función del menor número de causas no parece sensato. ¿Existe algún tipo de razón objetiva para pensar que una teoría así tiene más probabilidades de ser cierta que una teoría menos simple? Aún hoy en día, los filósofos de la ciencia no se ponen de acuerdo en darle una respuesta a esta pregunta.​

Su forma moderna es la medida de, de. No existe una medida simple de simplicidad. Dadas tres explicaciones, no podemos estar seguros de cuál es la más simple. No es posible aplicar las para determinar la validez de un juicio. Se vuelve al juicio y.

Por ejemplo, la es más simple que las teorías posteriores. Matemáticamente, la física clásica es aquella en cuyas ecuaciones no aparece la. Un actual principal de la física es que las leyes fundamentales de la naturaleza son las leyes de la y la teoría clásica es la aplicación de las leyes cuánticas al mundo macroscópico. Aunque en la actualidad esta teoría es más asumida que probada, uno de los campos de investigación más activos es la correspondencia clásica-cuántica. Este campo de la investigación se centra en descubrir cómo las leyes de la física cuántica producen física clásica dependiendo de que la sea al, o de la.

Sin embargo, lo que aduce la navaja de Ockham es que la física clásica no se debería preferir a teorías posteriores y más complejas, como la, puesto que se ha demostrado que la física clásica está equivocada en algunos aspectos. El primer requerimiento para una es que funcione, que sus predicciones sean correctas y que no haya sido. La navaja de Ockham se utiliza para distinguir entre teorías que se supone que ya han pasado estas pruebas y aquellas que se encuentran igualmente soportadas por las evidencias.​

Otro controvertido aspecto de la navaja de Ockham es que una teoría puede volverse más compleja en lo relativo a su estructura (o ), mientras que su (o ) se va haciendo más simple, o viceversa.​ Un ejemplo habitual de esto es la.

criticó duramente el mal uso de la navaja de Ockham en su. La navaja de Ockham viene representada por el diálogo de Simplicio, un mediocre defensor de la, un personaje con el que quizás Galileo estuviera representando al papa. El punto clave sobre el que ironizó Galileo fue que si realmente se quisiera comenzar desde un número pequeño de entidades, siempre se podrían considerar las letras del abecedario como entidades fundamentales, puesto que con toda certeza se podría construir todo el conocimiento humano a partir de ellas.

Anti-navajas de Ockham[]

La navaja de Ockham se ha encontrado con multitud de oposiciones por parte de quienes la han considerado demasiado extrema o imprudente.

El filósofo, contemporáneo de, cuestionó la navaja de Ockham y el uso que este hizo de ella. Como respuesta, aportó su propia anti-navaja: «Si tres cosas no son suficientes para verificar una proposición afirmativa sobre las cosas, una cuarta debe ser añadida, y así sucesivamente».

Otros filósofos que también crearon anti-navajas fueron (1646-1716), (1724–1804), y (1902-1985). La versión de la anti-navaja de Leibniz tomó su forma en el principio de plenitud, que establece que: «Todo lo que sea posible que ocurra, ocurrirá».

Leibniz argumentaba que la existencia del «mejor de todos los mundos posibles» confirmaría genuinamente cada posibilidad, y postuló en su que este «mejor de todos los mundos posibles» contendría todas las posibilidades, sin que nuestra experiencia finita pudiera cuestionar racionalmente acerca de la perfección de la.

Este mismo principio de plenitud se encuentra presente en el concepto de, en la teoría de los universos múltiples o del físico norteamericano, teorías consideradas como científicas. El reciente descubrimiento de la,​​​​ una suerte de ​ que se podría atribuir al movimiento dinámico de un,​ les ha permitido a los físicos Lauris Baum y Paul Frampton,[23]​ autor este en 1974 del primer libro​ sobre, formular la existencia de una nueva entidad —contrariamente a lo que la navaja de Ockham argumentaría—, la energía fantasma,​ la cual daría lugar a un modelo cíclico del universo​ en el que la del universo decrecería hasta cero,​ un modelo ya sugerido por Albert Einstein,​ que explicaría por qué el valor de la es varios órdenes de magnitud inferior​ al que predice la, inventada por el sacerdote católico,​ pese a ser la comúnmente por la comunidad científica. Recientemente, algunos científicos han cuestionado incluso una de las asunciones principales de la, el supuesto de que las sean realmente constantes​​​​​ y sus implicaciones.​ En el año 2009 se lanzó el,​ que podría permitir dilucidar qué teoría es más adecuada.

Para el filósofo, considerado uno de los más importantes del siglo XX y proponente del realismo modal, existe un número de mundos aislados y el nuestro es tan solo uno de ellos. Para, la navaja de Ockham, aplicada a objetos abstractos como, es, o bien dudosa por principio o simplemente falsa.​

también sintió la necesidad de moderar los efectos de la navaja de Ockham, creando así su propia anti-navaja en su : «La variedad de seres no debería ser neciamente disminuida». (1781)

encontró a los matemáticos demasiado parsimoniosos en lo que respecta a las variables, de modo que formuló su Law against Miserliness (Ley contra la tacañería) que tomó estas dos formas: «1.ª—Las entidades no deben ser reducidas hasta el punto de inadecuación. 2.ª—Es vano hacer con menos lo que requiere más» (1962).​

Incluso también aportó su propia anti-navaja de Ockham: «A duras penas se puede negar que el objetivo supremo de toda teoría es convertir los elementos básicos en simples y tan pocos como sea posible, pero sin tener que rendirse a la adecuada representación de un solo dato de la experiencia. Simple, pero no más simple» (1934).​

Véase también[]

Notas y referencias[]

  1. ↑ Robert Audi (ed.). «Ockham's razor». (en inglés) (2ª edición).. 
  2. En sus palabras: «entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem», es decir: «no deben multiplicarse las entidades innecesariamente».[]
  3. García González, Juan A. (2003). Francisco Oropesa, ed. Ockham. España: Editex.  . 
  4. Harrison's Principles of Internal Medicine (18ª edición). New York, USA: McGraw Hill Companies Inc. 2012.  . 
  5. Newall, Paul. «» (2005).
  6. Amanda Gefter. «». New Scientist, 9 de marzo de 2007.
  7. D F Roscoe. arXiv:astro-ph/0609432v1.
  8. J. R. Mureika. J. Cosmol. Astropart. Phys. JCAP05(2007)021.
  9. Marcelo B. Ribeiro. Gen.Rel.Grav. 33 (2001) 1699-1730.
  10. Reginald T. Cahill, Christopher M. Klinger, Kirsty Kitto. The Physicist 37 (2000) 191-195.
  11. Búsqueda en la base de datos, indexando casi 5000 publicaciones. Investigaciones científicas sobre.
  12. Okasha, Samir. Philosophy of Science. A very short introduction, p. 33., 2002..
  13. «En la actualidad, se cree que el principio de parsimonia es un dispositivo. No se asume que la teoría más simple es la correcta y que la más compleja es falsa. Por experiencia, a menudo las teorías más complejas son incorrectas. Pero hasta que se pruebe lo contrario, la teoría más compleja debe ser puesta en cuarentena, pero no descartada a la pila de los desechos de la historia hasta que se demuestre que sea falsa».
  14. «Mientras que estos dos aspectos de la simplicidad se suelen mezclar, es importante tratarlos como distintos. Una de las razones para hacerlo es que habitualmente, las consideraciones sobre parsimonia y elegancia tiran en direcciones diferentes. Postular entidades extra puede permitir que una teoría sea formulada de forma más simple, mientras que reducir la () de una teoría puede ser únicamente posible a cambio de pagar el precio de que sintácticamente sea más compleja».
  15. P. J. E. Peebles y+ Bharat Ratra (2003).. Reviews of Modern Physics 75: 559-606. 
  16. Saul Perlmutter et al. (The Supernova Cosmology Project) (1999).. Astrophysical J. 517: 565-86. 
  17. Adam G. Riess et al. (Supernova Search Team) (1998).. Astronomical J. 116: 1009-1038. 
  18. D. N. Spergel et al. (WMAP collaboration) (marzo de 2006).. 
  19. Hrvoje, Stefancic. Phys.Rev. D71 (2005) 124036
  20. Ivaylo Zlatev, Limin Wang, Paul J. Steinhardt. Phys.Rev.Lett. 82 (1999) 896-899.
  21. ↑ Lauris Baum, Paul H. Frampton. Phys.Rev.Lett. 98 (2007) 071301.
  22. Paul H. Frampton (1974). «Dual resonance models». W. A. Benjamin.. 
  23. Robert R. Caldwell, Marc Kamionkowski, Nevin N. Weinberg. Phys.Rev.Lett. 91 (2003) 071301.
  24. Lauris Baum and Paul H. Frampton. Phys. Rev. Lett. 98, 071301 (2007)
  25. Steinhardt, Paul J. Albert Einstein Professor in Science, Princeton University; Autor de El universo cíclico.
  26. Paul J. Steinhardt, Neil Turok. Science 312 (2006) 1180-1182.
  27. Lemaître, G. (1931). «The evolution of the universe: discussion». 128: suppl.: 704. 
  28. Wandelt, Ben. 2Physics.com, July 25, 2007. «Ni siquiera la constancia de las constantes de la naturaleza está garantizada».
  29. Uzan, Jean-Philippe. Rev.Mod.Phys. 75 (2003) 403.
  30. Duff, M.J. arXiv:hep-th/0208093v3.
  31. Barrow, John. D. arXiv:astro-ph/9811022v1.
  32. Reginald T. Cahill. Infinite Energy 10 (2005) 28-37.
  33. , The Constants of Nature; From Alpha to Omega — The Numbers that Encode the Deepest Secrets of the Universe, Pantheon Books, New York, 2002,.
  34. David Kellogg Lewis. Philosophical Papers, vol. II. Oxford University Press, 1987..
  35. Maurer, Armand A., 1962. Medieval Philosophy. New York: Random House. 1984. «Ockham's Razor and Chatton's Anti-Razor». Mediaeval Studies 46, pp. 463-475.
  36. On the Method of Theoretical Physics Conferencia Herbert Spencer, Oxford (10 de junio de 1993); también publicada en Philosophy of Science, vol. 1, n.º 2 (abril de 1934), pp. 163-169.





ШОКИРУЮЩИЕ НОВОСТИ



Related News


Fotos del piolin por la manana
Fotos de taxco mexico
Fotos de los nuevos zapatos de messi
Villa gral belgrano cordoba fotos
Fotos de trolls reales
Praia de serrambi fotos
Fotos de villa general belgrano cordoba argentina
Fotos de los romeritos mexicanos