Fotos mas chidas del mundo


Las primeras computadoras que llegaron al país fueron dos, que adoptó la empresa Ferrocarriles del Estado Argentino para reemplazar a las tabuladoras del centro de mundo cómputos de la actual estación Plaza Miserere, del F.C.N.D.F. Sarmiento. Eran las mismas Univac que habían presentado en 1952 Eckart y Mauchly, los creadores de -la primer computadora del mundo-; provista por la empresa Sperry Rand (ex Remington). Además, en Transportes de Buenos Aires se instaló una IBM, y otra fue presentada en la Exposición-Feria del Sesquicentenario de la Revolución de Mayo.

Nicolás Babini, en su libro La informática en la Argentina (1956-1966), cuenta que en esta reunión la máquina fue presentada como “Profesor Ramac” –cuyas siglas en inglés significaban Computadora Automática con Método (o procedimiento) de Acceso Directo-, repitiendo una experiencia que se había realizado dos años antes en Bruselas. Emulando a la “máquina de Turing”, Ramac contestaba preguntas del público sobre cualquier tema de historia, en diez idiomas diferentes.

Babini afirma que las dos primeras Univac se habrían anticipado a las IBM aunque, a decir verdad, no se sabe con precisión cuál de las dos computadoras arribó primero al país. Aún así, Babini prefiere imaginar una simetría entre lo ocurrido en la década del ’50 en Estados Unidos y en la Argentina de los ’60; como había ocurrido ya en otras oportunidades: con la primera máquina tabuladora, que fue instalada por primera vez en las empresas ferroviarias de ambos países; o con los primeros programadores, que fueron mujeres tanto en Filadelfia como en Buenos Aires.

En 1961, llegó al país la primera computadora de origen inglés, provista por la compañía Ferranti que, a su vez, estaba asociada a la. La computadora se instaló en la, y se convirtió en la primera computadora científica del país. Ese mismo año llegó la primera computadora comercial, que fue la primera de difusión masiva de la historia.


En el principio fue la máquina de Turing

A comienzos de 1943, los ingenieros John Prespert Eckart y John Machly, de la, obtuvieron el permiso para iniciar la construcción de la Eniac (por sus siglas en inglés), la primera Computadora e Integradora Numérica-Electrónica, que estuvo lista varios meses después del final de la Segunda Guerra. Gabriel Guralnik describe en un artículo publicado en Página/12:

La Eniac cubría casi 1600 metros cuadrados (lo que equivale a casi un cuarto de manzana). Pesaba 30 toneladas y consumía 100 kilovatios. Sus 17.468 válvulas ocupaban pasillos y pasillos. Entre ellas, los 7.500 interruptores y los más de 7.000 condensadores y resistencias, se generaba un calor tan grande que sólo podía disiparse con unos tremendos equipos de aire acondicionado.

Por los pasillos iban y venían, todo el tiempo, técnicos encargados de cambiar los repuestos quemados. La entrada y salida de datos se llevaba a cabo con tarjetas perforadas. ( ) Lo que diferenciaba a la Eniac de las máquinas anteriores no era sólo su velocidad, sino también su capacidad de combinar operaciones de distinto tipo. Así podía efectuar tareas que antes, para una máquina, eran imposibles.

Ahora bien, podemos también ver a los productos del avance científico-tecnológico como emergentes de una empresa colectiva y revalorizar, desde, los trabajos que prefiguraron, en el orden de lo conceptual, las máquinas que se construyeron años más tarde. Es así que los orígenes de la primer computadora se podrían remontar a 1936, año en el que el matemático inglés Alan Turing, presentó su famosa, planteando a la ciencia la pregunta de si las máquinas podían o no pensar.

Turing, quien además era criptógrafo, intervino también en el desarrollo de Colossus, una calculadora electrónica construida, entre 1938 y 1943, con fines militares, capaz de hacer operaciones lógicas que la aproximaba a una computadora. A partir de 1945, desarrolló la “máquina de calcular automática” ACE, y años más tarde participó del desarrollo de la “máquina digital automática de Manchester”.

Desde esta concepción de la ciencia como creación colectiva, se pueden contar otras historias de los objetos tecnológicos, de los investigadores que colaboraron en su desarrollo, y de los que finalmente los patentaron. El desafío de reconstruir estos relatos no es menor, si consideramos que la historia de la ciencia -y la memoria colectiva- suele asociar las leyes, teorías y tecnologías con un nombre propio. Estas historias, que comenzamos a esbozar acá en relación con las computadoras, están por hacer.


Notas relacionadas:

Sobre Manuel Sadosky, quien fue vicedecano de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires -UBA- de 1958 a 1966, creó el Instituto de Cálculo, y trajo a la Argentina, con el apoyo de Bernardo Houssay, la primera gran computadora del país y de América Latina, la Clementina, se recomienda ver:

, reseña en Contratapa de educ.ar por Alejandro Piscitelli.



, en la Wikipedia



Related News


Fotos de viaturas policiais antigas
Fotos de makano y monica
Fotos de casas por fuera y por dentro
Fotos camarote planeta band
Fotos bonitas para el dia de las madres
Blake lively fotos robadas
Fotos de alimentos contaminados